Virtud en la vida ética según Romano Guardini (1/3)
Vida
La renuncia a los impulsos procura autonomía de los límites de las debilidades y desviaciones con el gozo de la responsabilidad, mientras que la perseverancia honra y mantiene fiel. En cambio, esconder u olvidar la injusticia, o atribuir la responsabilidad a otros, es ilusorio porque la verdad se manifestará y todo será sometido al juicio divino.
La vulnerabilidad requiere conciencia y comunión ante el peligro, por un sentido de responsabilidad y respeto mutuo, que rinde dignidad y honor.
La fidelidad es firmeza en la responsabilidad a pesar de de las pérdidas y los peligros; mantiene su palabra dada, deja que se asuma el daño sin culpar al otro, lucha y se obliga con la fuerza de la conciencia.
La fidelidad divina se opone a la infidelidad humana, y por la Encarnación nuestro Señor ha asumido la responsabilidad de la culpa humana y nos ha redimido en la perseverancia.