Deber, un sentido privilegiado de la voluntad - 25 palabras para ablar un lenguaje ético

25 palabras para hablar eticamente
meditando con los escritos de San Juan Pablo II
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Deber, un sentido privilegiado de la voluntad

Sentido
La conciencia de la gravedad del pecado y la incapacidad de justificarse provienen de la Ley; sin ella, el hombre no teme a Dios.
En la parábola, el rico no se da cuenta del pobre Lázaro que estaba en su puerta. No se dice que sea malo, pero está anestesiado por la mundanalidad y sin amor se traga todo lo bueno y se entrega a la voluptuosidad.
Las apariencias externas agradan, pero hacen indiferente y apartan la mirada de los pobres y sufrientes, los amados del Señor. Viviendo para sí mismo, el rico cae en su egoísmo; insiste en su necesidad y permanece sin nombre sin haber cumplido su vida.
En cambio, Lázaro, cuyo nombre significa "Dios ayuda", expresa dignidad en el silencio, sin quejas ni profecías de tristeza ni juicios que entristezcan.
Quien proclama la esperanza de Jesús lleva alegría y mira más allá del mal y los problemas, atento a las necesidades de los demás, porque la ayuda a los demás, no delegada ni aplazada, es un tiempo de gracia que, dado a Jesús, es amor puesto en el cielo.
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