El evangelio de la vida
Vida
La vida se celebra como un culto espiritual agradable a Dios, con generosidad humilde y desinteresada, con una aceptación responsable del don de la vida, cantos sinceros de alabanza y gratitud a Dios.
De este amor surgen también los gestos heroicos que anuncian el Evangelio de la vida que se cumple en plenitud con la entrega total y sincera de sí, hasta el punto de dar la propia vida.
Esta revelación es un desafío para sentir un gran sentido de responsabilidad por la verdad y por la libertad que promete Jesucristo: la verdad divina tiene que ser servida con la responsabilidad de amarla y buscar su comprensión más exacta para acercarla a nosotros en todo su poder salvador.
La Iglesia busca así orientar a las personas para que respondan a sus vocaciónes de constructores responsables de la sociedad terrena.