Administrar y fructificar con esperanza
Voluntad
La adhesión de la conciencia a la responsabilidad por las leyes naturales conforma la voluntad del hombre al modelo divino, al que se puede aspirar en libertad, autonomía y humildad, para acoger una vocación que libera con la nobleza del trabajo.
El respeto a la creación y sus leyes, con dignidad e inteligencia, y la responsabilidad hacia los pobres y las generaciones futuras se atenúan si todo se considera fruto del azar o del determinismo evolutivo.
La naturaleza nos precede y nos la da Dios como escenario de nuestra vida; la naturaleza nos habla del Creador y Su intervención creativa expresando un diseño de amor y verdad.
Por tanto, la naturaleza se puede utilizar para necesidades legítimas cultivándola y cuidándola con respeto y responsabilidad.
Por el contrario, la naturaleza se vuelve manipulada o se convierte en un tabú más importante que las personas.