Perspectivas sin Dios?
Disputas
Los ateos modernos toman las injusticias históricas como pretexto para excluir la existencia de Dios, quitando así la esperanza para violar la ley natural y redefinir la justicia en un mundo donde el hombre está centrado en sí mismo o aniquilado.
Poner al individuo en el centro establece relaciones incorrectas, debilita los lazos con el mundo para soñar una dominación prometeica sin debilidades; sin embargo, el hombre ya es el señor del universo, pero como administrador responsable.
Sin la perspectiva de la vida eterna, el progreso se deshumaniza buscando la mera acumulación de riquezas, confiándo en una salvación autónoma del hombre.
Solo a través de un encuentro con Dios podemos reconocer la imagen divina en el otro, para madurar en un amor que se convierte en preocupación y cuidado por el otro.
El individualismo es derrotado saliendo de uno mismo hacia el otro, conociendo y cuidando los valores y ventajas de los demás, contrarrestando el sufrimiento y la degradación.