El servicio de la vida
Vida
La creación proporciona medios para el diálogo, el respeto recíproco y la responsabilidad compartida, para que la vida y el cuerpo humanos nunca se conviertan en objetos, disolviendo la unidad personal de alma y cuerpo.
En obediencia a la Verdad, que es Cristo, cuya imagen se refleja en la naturaleza y dignidad de la persona, la Madre Iglesia enseña la norma moral y la propone a todas las personas de buena voluntad, sin ocultar sus exigencias de radicalidad y perfección.
Cuando se hace difícil aceptar y respetar el orden moral, su correcta definición es fundamental.
El designio de Dios Creador revela y propone que el orden moral responde a las necesidades más profundas de la humanidad, porque el delicado amor de Dios inspira, sostiene y orienta hacia la felicidad.
Estamos llamados a conocer y vivir responsablemente el proyecto sabio y amoroso de Dios para lograr el bien moral por etapas de crecimiento a través de decisiones libres.
Una responsabilidad más madura de los esposos ante el amor y la vida testimonia el amor de Dios, autor de la vida humana.