La responsabilidad se sustenta en su imagen
Responsabilidad
La custodia, de la Gracia de la Fe y de la libertad de acción, está nos encomendada para construir, crecer y procrear, corregir y enseñar según las leyes naturales, para que podemos realizarnos como personas.
Somos llamados a vivir la contemplación también en medio de la acción,y nos santificamos en el ejercicio responsable y generoso de la propia misión[1].
La Gracia de la Esperanza en la justicia final llama a la responsabilidad, con la mirada puesta en el Crucifijo y Resucitado, y con la confianza en el regreso de Cristo, Gracia suprema que quita el mal y nos asegura la resurrección de la carne.
Con el ejemplo de la buena acción de Cristo, que nos redimió por el camino de la cruz, la Gracia de la Caridad revela la grandeza de la responsabilidad humana y sostiene nuestro actuar a Su imagen.
[1] Cf. Franciscus, Adh. ap. Gaudete et exsultate, n.26.