La ley y la esperanza revelada
Responsabilidad
En el Nuevo Testamento se asume el tema de la responsabilidad como un don, para que la voluntad humana pueda guiarse por un sentido moral, acompañado de plena libertad.
De hecho, el hombre es pensado por Dios, desde la creación, tan libre que puede carecer de leyes naturales y morales, pero también que puede confiar en la gracia; de hecho, los mandamientos son en sí mismos un don de gracia que recuerda la verdad.
El hombre, por tanto, está llamado a responder a la gracia, a vivir en libertad un camino de fe y razón con verdad y valores; de hecho, su vocación es dar frutos de conversión y anuncio.
Así el hombre coopera por un propósito de felicidad para él, la familia y la comunidad; por todo esto lo impulsa la esperanza en Cristo.