Libre responsabilidad entre derechos y solidaridad
Libertad
Dios no limita la libertad, al contrario, la crea y la sostiene; el hombre debe referirse a Dios para seguir su sentido auténtico, que no se opone a su responsabilidad.
El poder de Dios hace posible que el hombre actúe libremente con los hechos consecuentes, sin estar limitado por ellos.
La presencia de Dios en todo no compite con la libertad humana, porque esa refleja la presencia divina mientras la obra de Dios es un misterio esquivo para nuestra mente.