Con la esperanza de encontrar a Cristo
Responsabilidad
Los seres humanos no tienen derechos absolutos sobre los bienes del mundo; en reversa, cada persona es un administrador responsable de su uso adecuado al servicio del verdadero bien, sin utilitarismo ni egoísmo.
Por personal responsabilidad, se debe actuar en la Verdad, en éxodo de si mismo y en comunión con los demás.
La entrega fiel a los demás lo perfecciona y, a pesar de cualquier oposición a la verdad, lo hace encontrar con Cristo y testificar a lo largo del Vía Crucis.
En la relación viva de fidelidad, el hombre encuentra plena certeza y seguridad a la espera de la vida futura.