La moralidad como campo propio de la ética
Moralidad
La experiencia del deber es personal, ligada a actuar o no actuar en presencia de otros; también está vinculada a la moralidad del objetivo alcanzado o no logrado.
La persona vive interiormente el deber, no puede separarse de él y sabe que se vuelve bueno o malo a través de sus actos.
El pronunciamiento a favor del bien y en contra del mal genera un deber moral de actuar bien y de buena manera.
Este es un hecho vivido de moralidad, que es reflejo y existe en la conciencia, la condiciona y la aprecia según los valores originales del acto.
El juicio de conciencia hace consciente del mal y de la culpa a través de la experiencia para sentir la falta de cumplimiento de su propio deber; eso confirma que el acto tiende a algo por un deber moral.