La condición humana y el pecado
Condición
El mandato del Creador es descubrir, usar y ordenar las leyes y valores de la creación con legítima autonomía; los que lo olvidan están destinados a desaparecer, porque también reciben consistencia, verdad y bondad de parte de Dios. La ciencia y la moral no se oponen a la fe, porque todo se origina en el mismo Dios; El nos invita a considerar la verdad, la base de la experiencia, para definir nuestras misiones.
La razón y la voluntad deben ejercer control sobre los impulsos y las emociones innatas debido a una relación responsable con el orden moral objetivo, del cual la conciencia correcta es la verdadera intérprete para reconocer y valorar los deberes hacia Dios, hacia nosotros mismos y hacia los demás, no arbitrariamente, pero actuando de acuerdo con la intención creativa de Dios.
Los verdaderos valores de la vida y la familia pueden educar a los niños a la responsabilidad y la autodisciplina, a fin de desarrollar su espiritualidad y sensibilidad. Esta es una fuente de grandes alegrías para los cónyuges, como colaboradores libres y responsables de Dios el creador.
Los niños necesitan cuidado, amor y afecto para crecer como personas responsables, maduras y equilibradas, por lo tanto, se necesitan buenos ejemplos que los lleven a la virtud; El desarrollo armonioso de sus habilidades formará un sentido de responsabilidad para esforzarse adecuadamente en la búsqueda de su verdadera libertad, buscando la justicia del reino de Dios para renovar el orden temporal con competencia, cooperación y caridad. A todos se les confía la responsabilidad del don sagrado de la vida propia y de los demás, que nunca se puede reclamar ni manipular.