Verdad, libertad y valor de la vida de fe
Libertad
Jesucristo aceptó libremente Su Pasión entregando Su vida con amor.
Obediente a la voluntad de Dios, mostró perfecta libertad, vivida en la verdad, fijo en la cruz para exaltar Su fecundidad y poder salvífico en la Resurrección.
Al dar su vida para todos, el Crucifijo trae un sentido de libertad en el servicio y desde la cruz nos llama a participar de Su munus real.
Esa es una gracia y una responsabilidad del Hijo, que vino a servir y dar su vida en redención por muchos.