La condición del pecado en los libros de sabiduría
Condición
Todos están llamados a observar los decretos de Dios, felices mientras buscan al Creador, participan en la creación y aumentan la semejanza con Dios por medio de buenas obras.
Sin embargo, el cuidado y la responsabilidad deben extenderse en cada uno, a merced de su voluntad, porque el Creador, por respeto a la libertad creada, permite que la criatura racional, pero limitada e imperfecta, la use también contra sí misma, mientras que nadie ordena mentir y pecar.
Todos son capaces de obedecer o desafiar a Dios, por lo que él o ella es responsable del bien o del mal que hizo; Esta relación con Dios se desarrolla mediante decisiones libres y actos responsables, alejándose de los pecados y el mal, en arrepentimiento, consciente de que su propio libre albedrío afectará la libertad del otro y consciente de que solo Dios puede salvarlo del peligro del pecado.
Aunque la desobediencia es evitable y no intencionada por Dios, el hombre necesita perdón y misericordia cada vez que se desvía de su amistad debido a su conducta pecaminosa o la de otros.
Aquellos que encuentran mortificante o alienante seguir el mandato de Dios, ignoran que la Ley es una condición para la vida; un rechazo gratuito es un riesgo trágico que siempre está al acecho, mientras que la libertad es más bien un regalo para ser respondido y sobre el cual basar la responsabilidad.